Novela

 

Los Ferrocarriles Argentinos fueron más que viajes en tren. A través del crecimiento de la red ferroviaria la nación fue tomando forma. Alrededor de las estaciones y talleres crecieron pueblos y ciudades. Las estaciones ferroviarias fueron un centro de encuentro. El ferrocarril fue integrador. Los trenes no preguntaban cuántos habitantes tenía tal o cual pueblo. El tren llegaba. Poco a poco ese sistema ferroviario fue mermando por desinversión y desidia. Hubo cierre de ramales. Hasta que un 10 de mayo de 1993 una decisión política suspendió y cerro toda la red de trenes suburbanos. Previamente se había cercenado los servicios de cargas. En ese contexto los trabajadores perdieron su ciudadela. Quedaron a un costado de los rieles. El personaje de Hipólito es parte de esa generación de ferroviarios que supieron soñar aquellos sueños ferroviarios.

El soñador absoluto es Hipólito: un personaje genuino que cree en la resistencia. Es tenaz. Es delirante. Lo vemos con claridad a través de los diálogos con el doctor Péndulo, con su esposa Norma, con el taxista. Se arma un juego de luces, de contrastes entre ellos. No sabemos dónde hay verdad. La novela nos hace viajar hacia el absurdo, ya no podemos parar por la fuerza de una esperanza enorme. Que no muera todo el tiempo de esos viajes, todas las partidas y todas las llegadas, todas las esperas, los tedios. Que no mueran los trenes.

El Guardasueños, Adrián Piazza

$18.000,00
El Guardasueños, Adrián Piazza $18.000,00
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

Novela

 

Los Ferrocarriles Argentinos fueron más que viajes en tren. A través del crecimiento de la red ferroviaria la nación fue tomando forma. Alrededor de las estaciones y talleres crecieron pueblos y ciudades. Las estaciones ferroviarias fueron un centro de encuentro. El ferrocarril fue integrador. Los trenes no preguntaban cuántos habitantes tenía tal o cual pueblo. El tren llegaba. Poco a poco ese sistema ferroviario fue mermando por desinversión y desidia. Hubo cierre de ramales. Hasta que un 10 de mayo de 1993 una decisión política suspendió y cerro toda la red de trenes suburbanos. Previamente se había cercenado los servicios de cargas. En ese contexto los trabajadores perdieron su ciudadela. Quedaron a un costado de los rieles. El personaje de Hipólito es parte de esa generación de ferroviarios que supieron soñar aquellos sueños ferroviarios.

El soñador absoluto es Hipólito: un personaje genuino que cree en la resistencia. Es tenaz. Es delirante. Lo vemos con claridad a través de los diálogos con el doctor Péndulo, con su esposa Norma, con el taxista. Se arma un juego de luces, de contrastes entre ellos. No sabemos dónde hay verdad. La novela nos hace viajar hacia el absurdo, ya no podemos parar por la fuerza de una esperanza enorme. Que no muera todo el tiempo de esos viajes, todas las partidas y todas las llegadas, todas las esperas, los tedios. Que no mueran los trenes.